¿Tantra para sanar el deseo sexual tras el trauma? Lo que nadie te cuenta antes de apuntarte a un taller
- Romina Goshtasbi

- hace 6 días
- 4 Min. de lectura

El tantra se ha popularizado como una vía para reconectar con el placer, despertar la libido y mejorar la intimidad en pareja. Pero cuando hay una historia de abuso sexual, la pregunta cambia por completo:
¿Es realmente recomendable asistir a un taller de tantra si tu deseo sexual es muy bajo?
La respuesta corta: depende.
La respuesta real: depende de cómo está diseñado ese espacio y de en qué punto estás tú en tu proceso.
En este artículo te explico, desde una perspectiva informada en trauma, qué tener en cuenta antes de tomar esa decisión.
Bajo deseo sexual tras abuso: no es un problema, es una respuesta
Si has vivido abuso sexual y sientes poco o ningún deseo, es importante entender algo fundamental:
Tu cuerpo no está fallando.
Tu sistema nervioso está protegiéndote.
Muchas veces, la falta de libido no es desconexión “porque sí”, sino una adaptación aprendida: si la intimidad fue insegura, el cuerpo reduce el impulso sexual para evitar el riesgo.
Por eso, intentar “activar el deseo” directamente —como prometen algunos talleres o terapias— puede generar frustración o incluso más bloqueo.
Tantra y trauma: ¿son compatibles?
El tantra auténtico no trata de forzar experiencias sexuales intensas. En su esencia, se basa en:
- Presencia
- Conciencia corporal
- Respiración
- Conexión
Sin embargo, en la práctica moderna, muchos talleres de tantra se enfocan en “desbloquear energía sexual” o “expandir el placer” sin tener en cuenta el trauma.
Ahí es donde puede haber un problema.
Cuando el sistema nervioso no se siente seguro, más intensidad no equivale a más sanación. A veces ocurre lo contrario.
¿Es mejor un taller solo con tu pareja?
Puede parecer más seguro evitar el grupo y asistir únicamente con tu pareja. Y sí, en algunos casos lo es… pero no siempre.
Cuándo SÍ puede ser recomendable
Un taller en pareja puede ser una buena opción si:
- Tiene un enfoque informado en trauma
- Prioriza la seguridad emocional sobre la activación sexual
- Trabaja primero el contacto no sexual
- Refuerza el consentimiento y los límites en todo momento
- No hay expectativas de “mejorar el sexo” rápidamente
En este contexto, compartir la experiencia con tu pareja puede ayudarte a reconstruir confianza y seguridad en la intimidad.
Cuándo NO es recomendable (aunque sea en pareja)
Incluso en formato privado, puede ser contraproducente si:
- El objetivo es “aumentar la libido” rápidamente
- Sientes presión (interna o externa) por cambiar
- Tu pareja espera resultados concretos
- No hay espacio real para parar o decir “no”
Aquí hay una verdad incómoda pero importante:
la intimidad en pareja puede ser uno de los mayores detonantes del trauma, precisamente porque implica vulnerabilidad.
El error más común: ir demasiado rápido
Uno de los mayores riesgos al explorar tantra con una historia de abuso es saltarse pasos esenciales.
Antes de trabajar el deseo, el cuerpo necesita recuperar algo más básico:
Seguridad
Sin seguridad, no hay apertura real.
Esto implica:
- Sentirte presente en tu cuerpo
- Poder identificar lo que te gusta y lo que no
- Tener libertad para decir “no” sin culpa
- No sentirte obligada a responder o complacer
El deseo no se fuerza.
El deseo aparece cuando el cuerpo deja de estar en alerta.
Alternativas más seguras antes de un taller
Antes de lanzarte a un taller (incluso en pareja), puede ser más útil empezar por prácticas más suaves:
1. Reconexión corporal sin sexualidad
Sentir el cuerpo sin ningún objetivo erótico. Respirar, notar sensaciones, volver al presente.
2. Contacto sin expectativas
Con tu pareja:
- abrazos
- caricias
- cercanía sin que “tenga que pasar algo más”
3. Practicar el consentimiento real
Aprender a decir:
- sí
- no
- quizá
Y que eso sea respetado sin tensión.
4. Apoyo terapéutico
Especialmente enfoques que trabajen con el cuerpo y el sistema nervioso (no solo lo mental).
Cómo saber si un taller de tantra es seguro para ti
Antes de apuntarte, hazte estas preguntas:
- ¿Hablan explícitamente de trauma y seguridad?
- ¿Puedes observar sin participar?
- ¿Está permitido parar en cualquier momento?
- ¿Evitan la presión hacia prácticas sexuales?
- ¿El enfoque es progresivo y respetuoso?
Si alguna de estas respuestas es “no” o “no está claro”, ese espacio probablemente no es adecuado para ti ahora mismo.
Conclusión: no necesitas “arreglar” tu deseo
El mensaje más importante de todos:
No necesitas forzarte a sentir deseo.
No necesitas cumplir ninguna expectativa sexual.
Tu proceso no va de desbloquear la libido, sino de reconstruir una relación segura con tu cuerpo.
Y desde ahí, si el deseo quiere aparecer, lo hará.
Si estás considerando un taller de tantra y no tienes claro si es adecuado para ti, merece la pena parar y evaluarlo bien. Elegir el espacio correcto, o esperar el momento adecuado, puede marcar una gran diferencia en tu proceso.
Porque en este camino, ir más despacio no es retroceder.
Es, muchas veces, la forma más profunda de avanzar.


